La imagen que tienes ante tus ojos parece sacada de un sueño.

Las nubes de vapor de agua cubren el paisaje creando un juego de luces y sombras entre las que atisbas movimientos.

—Espero que eso sean personas y no animales —piensas.

Vuelves a mirar al infinito. La bruma que te rodea te transporta mentalmente a las noches de Londres o a los paisajes invernales y melancólicos.

—Todo es perfecto. Bueno, todo menos este olor a coliflor.

Manteniendo el equilibro sobre la pierna izquierda, metes la puntita del dedo gordo del pie derecho en el agua.

—Ahhhhhhhh, qué gustito, ¡está caliente! —exclamas.

Un escalofrío recorre tu cuerpo y el bello de los brazos se te eriza como un puercoespín.

Tras esta prueba de fuego, introduces ambas piernas rápidamente en la poza natural haciendo saltar el agua hacia la piscina inferior. Poco a poco dejas caer tu cuerpo hasta que el agua te cubre casi por completo.

—Dios mío, ¡a esto, a esto llamo yo felicidad! —mascúllas entres dientes mientras te abandonas al placer entre fumarolas de vapor.

Esto, exactamente esto es lo que sentirás la primera vez que visites las Termas de Saturnia.

Sí, sí, lo sé. Seguramente hayas estado ya en otras aguas termales y quizás hasta tengas unas cerca de tu ciudad pero es que… no es lo mismo.

No es lo mismo porque, en esta ocasión, estarás de vacaciones en un lugar con el que has soñado mil veces: La Toscana.

¿Quieres descubrir un poco más sobre este rincón idílico del mundo y cómo llegar hasta él?

¡Vamos allá!

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Historia y leyendas de un lugar maldito

A día de hoy, Saturnia es sinónimo de relajación, de posado selfie con sonrisa de oreja a oreja y de foto para Instagram con el copy: “aquí, de relax” pero si retrocedemos unos siglos atrás y nos colamos en plena Edad Media, este lugar les parecía de todo menos idílico.

¿La razón?

Si combinas el “oloret” que emana de sus aguas (una mezcla de pedo + huevo podrido + coliflor hirviendo) con las leyendas sobre el demonio y su olor a azufre, obtendrás la respuesta.

Para los habitantes del medievo, Saturnia era el hogar del mismísimo Satanás.

Ahora entenderás el porqué del canguele que tenían a las termas de Saturnia estos señores. Vamos que lo de ponerse en bañador, llenar hasta los topes una nevera azul con tuppers y pasar la tarde de domingo chapoteando en sus pozas no era un buen plan para ellos.

Si pulsamos el botón de tele transporte y retrocedemos todavía más en el tiempo, desde la Edad Media hasta la época Etrusca (siglo VII a.C.), seguramente nos encontrásemos con una imagen muy similar a la que vemos hoy en día al visitar Saturnia, es decir, gente disfrutando del gustirrinín que da meterse en agua caliente y charlar durante un rato.

Otra de las leyendas narra que el origen de estas termas naturales fue la pelea entre Júpiter y Saturno. Al parecer Saturno le tocó mucho los bemoles a Júpiter y éste lanzó un puñado de rayos sobre la tierra que abrieron grietas por las que fluyó el agua humeante, procedente del infierno.

Como estas leyendas hay mil y todas ellas intentan dar respuesta a algo que desconocían: por qué leñes salía agua caliente del interior de la tierra.

La explicación geológica es bastante más sencilla. Toda La Toscana es una región volcánica y muy cerquita de estas aguas termales se localiza el extinto volcán (o mejor dicho domo de lava) Monte Amiata.

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¿Dónde están las Termas de Saturnia?

Las termas de Saturnia se localizan al sur de La Toscana, en la región del Grosseto. Están a 6 km del pueblo y también son conocidas como “la cascada del molino”.

Si ves esta imagen entenderás la razón:

La temperatura del agua es constante, 37´5º y está compuesta por minerales con propiedades terapéuticas y relajantes. Bueno, el olor lo que se dice terapéutico no lo consideraría…

Justo al lado de las termas naturales hay un parking de tierra gratuito (de momento) y un bar para tomarte un piscolabis. Las termas son de acceso libre, es decir, no cobran por bañarse y puedes estar el tiempo que quieras.

A 2 minutos de las Termas de Saturnia hay un hotel-balneario, considerado el mejor centro termal del mundo (estos italianos parecen de Bilbao), en el que puedes pasar unos días como un marajá a base de tratamientos termales y masajes. Aquí ya pagando parné, claro.

Si te quieres alojar cerca de Saturnia pero el hotel-balneario se te va de presupuesto, aquí puedes echar un ojo al listado completo de hoteles y agroturismos que hay en los alrededores de las termas.

Yo te recomiendo alojarte en algún agroturismo de la zona (o agriturismos como les llaman ellos). Son una especie de casas de campo a la italiana con unas pocas habitaciones y generalmente regentados por una familia autóctona. Si quieres experimentar en tu piel la dolce vita, esta es la experiencia que estás buscando. 

Consejo:

Antes de bañarte, quítate todas las joyas que lleves encima ya que los minerales y el azufre que contiene el agua de Saturnia deja los metales (especialmente la plata) finos filipinos.

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¿Cómo llegar?

Mi primer consejo es que, si no tienes coche de alquiler, te olvides. Las termas de Saturnia están en medio de “la nada” y llegar hasta allí en bus o tren lo veo muy inviable.

Inciso

La mejor forma de conocer las Termas de Saturnia es con un coche de alquiler.

Para reservar coche, echa un vistazo a Auto Europe. Es un comparador de precios en el que te muestra ofertas de todas las compañías de alquiler de coches, incluyendo algunas locales que ni conoces ni conocerías de otra forma. En un par de clics te muestra una tabla comparativa con lo que te ofrece cada una y precios.

Mi recomendación es que lo alquiles de antemano, así te ahorras pasta, mala leche en caso de no tener ninguno disponible para ese día y un montón de tiempo perdido haciendo colas en el stand del aeropuerto.

Cómo llegar a las Termas de Saturnia desde Roma

Desde Roma hay 163 km y tardarás 2 horas y cuarto aprox. Puedes llegar hasta allí por la E80 (la carretera de la costa), por la A1/E35/E45 o por la SR2.

Distancia de Florencia a las Termas de Saturnia

La distancia desde Florencia es de 185 km y tardarás unas 3 horas. En mi opinión está demasiado lejos para visitarlo en un día y volver ya que te meterías 6 horas de coche entre pecho y espalda pero se puede hacer.

Distancia de Siena a las Termas de Saturnia

La distancia es de 113 km y tardas dos horas en coche aprox.

Desde Siena tienes que tomar la autopista con dirección a Grosseto y coger la salida a Roselle. Verás una señal que indica el balneario, pues bien, en lugar de ir hacia él, tienes que girar a la izquierda. Allí encontrarás el parking y a 100 metros caminando están las termas. Nosotros nos liamos un poco para encontrarlas pero bueno, con Google Maps todos los caminos llegan a Roma o donde sea.

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Mejor época para visitar las Termas de Saturnia

Obviamente, meterse en agua a 37 grados con un bochorno de espanto a las dos de la tarde no es la mejor opción.

La mejor época para visitar Saturnia es otoño, primavera o invierno, es decir, cuando la temperatura ambiente es más bien fría.

¿Y si visito La Toscana en verano? —te estarás preguntando.  ¿Voy o no voy?

Mi respuesta es SÍ pero al atardecer.

Otro consejo es que te olvides de las imágenes de influencers que hayas visto por Instagram o mismamente de estas preciosas fotos que me han cedido para ilustrar el post (no saqué ni una porque me dediqué a vivir la experiencia). Las termas están petadas de gente y es imposible hacerse una foto en la que aparezcas como una sirena en mitad de un paisaje idílico.

El lugar es muy chulo y la experiencia te encantará pero el tema “posado solitario” mejor bórralo de tu mente (a no ser que te plantes allí a las 5 de la mañana).

La realidad desde primera hora de la mañana hasta que anochece es esta:

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Mapa de termas gratuitas en La Toscana

Sí, sí, has leído bien, termas en plural. Las termas de Saturnia son las más conocidas por su belleza y su formación a base de terrazas con pozas o piscinas naturales pero en la región de La Toscana hay bastantes zonas de aguas termales gratuitas.

Aquí tienes un listado en formato chuleta de las más típicas para que indagues un poco más sobre ellas. Yo solo estuve en las de Saturnia por lo que no te puedo decir si merecen o no la pena o cómo de chulas son en comparación con las protagonistas de este artículo pero te dejo la info de todas formas:

  • Termas de Petriolio. Están cerquita de Siena y sus aguas son unas de las más ricas en azufre de todo Italia, osease, si en Saturnia huele que jode… aquí tiene que ser épico  😅. Además de chapotear un rato, desde aquí puedes acercarte hasta la abadía de San Galgano y pasar un día de relax y cultura.
  • Baños o termas de San Filippo. Se localizan en el valle de Orcia (uno de los valles más famosos de La Toscana y la imagen típica que te viene a la mente al pensar en esa parte de Italia). El arroyo Fosso Bianco va creando diversas cascadas y piscinas naturales en mitad del bosque dando lugar a una composición geológica muy fotogénica, casi onírica.
  • Aguas termales gratuitas de San Casciano. Están en la frontera con la región de Umbría. El agua fluye a 41º gradetes y estas termas ya eran conocidas por los romanos.

Y para terminar, si eres muy, muy fan de dejarte la piel como una pasa, puedes pasarte la jubilación de terma en terma y tiro porque me toca con este mapa de aguas termales de La Toscana:

Termas de Saturnia ubicación

AVISO: Estas fotos de las termas pertenecen a otros autores que aparecen citados a la izquierda de cada una. Como puedes comprobar, la saturación del agua está un poquito pasada de vuelta, por ello, debes tener en cuenta que, ese color, es falso. En la realidad, el agua tiene un ligero toque azulado (como en la foto que aparecen petadas de gente) por su limpieza y por el efecto que provoca la luz sobre el fondo de piedra calcáreo pero no esperes encontrar la charca de los pitufos.

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¿Qué ver en los alrededores de Saturnia?

¡Ay La Toscana! Con tan solo pronunciar su nombre tu mente se llena de imágenes bucólicas de campos de viñedos y olivos y suaves colinas salpicadas de cipreses.

Si dudas sobre si esa imagen que te han inoculado las películas es real o producto de la imaginación humana, tengo buenas noticias que darte: La Toscana es tal como la imaginas.

Aparte de disfrutar de las aguas termales, esta región del centro de Italia tiene un sinfín de atractivos y muchos, muuuuuuuuuchos pueblos preciosos. Seguramente te vuelvas loca para elegir a cuál ir y a cuál no (yo estuve en tu misma situación) y para remediarlo puedes darte un paseo por este ranking de los pueblos más bonitos de La Toscana.

Mi consejo es que combines la visita a las termas de Saturnia con dos pueblos que son auténticas joyas y riman con palabras tan bonitas como verano entre otras muchas cosas…  😏: Pitigliano y Sorano.

Para terminar, te recomiendo que leas esta guía sobre la mejor ruta en coche por La Toscana. Vas a aclarar muchas dudas sobre dónde alojarte, qué es imprescindible y un montón de consejos para exprimir esa semana o quince días de viaje como un limón.

Si quieres ir metiéndote en canción y buscas alguna novela histórica cuyos personajes y escenario estén impregnados de «toscanidad», te recomiendo leer Los Medici I: una dinastía al poder.

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Ojo, algo que NUNCA te puede faltar si viajas por libre es un seguro de viaje (sí, aunque viajes por Europa).

La tarjeta sanitaria europea te da los mismos derechos de sus habitantes pero te aseguro que, en la mayoría de países, las condiciones no son tan buenas como en España. En muchos hay que pagar la visita médica, por ejemplo.

Un seguro de viaje, además de cubrir todo esto, incluye problemas con tu equipaje, robos, repatriación o traslado de un familiar en caso de hospitalización. Cosas que no incluye la tarjeta sanitaria europea.

Yo también he viajado en el pasado a lo loco pensando que nunca me iba a ocurrir nada pero… “al que anda le pasa”. Esto es como las vacunas, por favor, coge un seguro, el que más rabia te de pero lleva siempre uno. Si lo reservas desde aquí, te llevas un 5% de descuento por ser lector de este blog.

Y colorín colorado, este artículo ha acabado.

Espero que a tu regreso te pases por aquí para contarme qué te pareció la experiencia, si La Toscana te enamoró como pensabas y si disfrutaste de las termas de Saturnia como una auténtica romana.

¡Al agua patos!

¿Qué te ha parecido el artículo?
¡Déjame una puntuación como en los baños de Barajas!


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