Wismar: una bonita ciudad alemana Patrimonio de la Humanidad

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No sé qué tienen de misteriosas y ocultas las palabras “Patrimonio de la Humanidad”.

Es leerlas sobre un papel y lanzarme como un bicho bola en búsqueda de ese destino elegido por la Unesco.

Si esos señores tan ilustres consideran el lugar “X” digno de entrar en este club tan selecto…será que el destino es la pera limonera , ¿no?

Pues esto mismo me pasó planeando mi último viaje al norte de Alemania.

Buscando ciudades y pueblos bonitos para visitar por aquellas tierras norteñas, apareció un destino que no me sonaba de nada pero cuyo nombre iba acompañado de las cuatro palabras mágicas.

  • Nombre: Wismar.
  • Apellido: Patrimonio de la Humanidad.

Te imaginas qué ocurrió después, ¿verdad?

Sí. Indagué dónde se encontraba esta bonita ciudad de Alemania y organicé el viaje para visitarla.

¿Te apetece conocerla antes de preparar tu viaje?

Pues vamos al lío.

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¿Dónde está Wismar?

Wismar se localiza en norte de Alemania, en el estado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, a orillas del mar Báltico.

La historia de estar ciudad está marcada por el mar y por la Liga Hanseática. Una especie de “club privado” de ciudades que surgió en la Edad Media para protegerse contra la piratería y favorecer el comercio.

El comercio trajo mucho dinerito a los miembros de la Hansa.

¿Cómo lo sabemos?

Por la gran cantidad de edificios construidos en ladrillo rojo que poseen todas estas bonitas ciudades del norte y reflejan la bonanza económica que vivieron antaño.

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¿Cómo llegar a Wismar?

La mayor parte de los turistas que visitan Wismar llegan a la ciudad por dos vías:

  • En alguno de los cruceros que recorren el Báltico. Muchos de ellos paran en Wismar para estirar las piernas y disfrutar de esta ciudad durante un día.
  • En una excursión desde Berlín, Hamburgo o Lübeck. La distancia que separa estas ciudades de Wismar es de 247, 126 y 65km respectivamente.

Las carreteras alemanas están genial y no tienen ni una curva. Además si eres de los que tienen Loctite en el acelerador vas a llegar al Nirvana porque en las autopistas no hay ni peajes ni límite de velocidad.

Yo recorrí todo el norte con un coche de alquiler y te lo recomiendo. Los alquileres en Alemania son muy baratos y te dan mucha libertad para poder perderte por pueblitos a tu aire sin depender de horarios de trenes o autobuses.

Dos recomendaciones:

  • OJO con las obras. Las carreteras están tan bien porque las cuidan mucho, mucho, mucho. ¿Eso que quiere decir? Que hay más obras en los arcenes que en primera línea de playa de la costa Mediterránea. Así que conduce relajado pero con cautela.
  • Cuidado al adelantar. Algunos coches van tan, tan rápido que no calculas bien la velocidad a la que vienen por el carril izquierdo.

Lugares de interés que no puedes perderte en Wismar

Recorrido a pie por el casco histórico de Wismar

Uno de los mejores planes que puedes hacer en Wismar es perderte por sus callejuelas. Dar un paseo tranquilo, contemplando las coloridas casas de estilo hanseático.

El casco histórico de Wismar es uno de los cascos históricos de arquitectura hanseática mejor conservados, gracias al cual ha recibido el título de ciudad Patrimonio de la Humanidad.

Curiosidad: cuando estés por allí, fíjate en las fachadas de las casas. La mayoría de ellas son muy estrechas ya que, en tiempos de Maricastaña, las casas pagaban sus impuestos en función de la anchura de las fachadas.

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 Plaza del mercado y fuente del agua

La plaza del mercado es el centro neurálgico de la ciudad. El lugar donde en el pasado se reunían los artesanos y comerciantes.

En el centro se alza la fuente del agua, una construcción renacentista bastante curiosa que en sus buenos tiempos abastecía de agua a dos centenares de casas.

Un edificio que me llamó bastante la atención en esta plaza es el Alte Schwede (viejo sueco). Una casa burguesa construida en ladrillo al estilo gótico báltico que alberga un restaurante con mucha solera.

Si visitas Wismar en diciembre te encontraras la plaza llena de puestitos navideños en los que ponerte hasta arriba de salchichas y vino caliente.

Tómate un “romansito” nicaraguense

¿Qué te parece plantarte en medio de Nicaragua sin moverte de Wismar?

Si te gusta el café del bueno, no puedes perderte la cafetería “Cafeshop Especial” de Román, un nicaragüense que habla alemán mejor que la Merkel.

En su local te reciben con un “hola, ¿qué tal?” y una sonrisa de oreja a oreja, da igual que seas alemán, chino o español.  La alegría y el buen humor están asegurados y todos los alemanes se piden su “romansito” para tomar allí o llevar a casa.

Román importa hasta Wismar el café de su tierra y lo tuesta de manera artesanal en la tienda, destinando parte de los beneficios a labores humanitarias en Sudamérica.

Iglesia de Santa María o Marienkirche

La iglesia de Santa María es uno de esos lugares del mundo que te ponen los pelillos de punta. No por la belleza arquitectónica que posee sino por lo que ya NO posee.

¿Cómo puede ser que lo que no existe te ponga los pelillos tiesos?

Porque te da una bofetada en la cara con la realidad.

La ciudad de Wismar no fue bombardeada ni una, ni dos ni tres veces. Esta perla del norte de Alemania sufrió doce bombardeos durante la II Guerra Mundial.

Estos bombardeos destrozaron la iglesia de Santa María de tal manera que solamente quedó en pie la torre, aunque gravemente dañada.

Tras la guerra, se plantearon derribarla en varias ocasiones pero no lo hicieron por una buena razón,  la torre se encontraba en todas las cartas de navegación y era un punto clave en la orientación para los marineros.

Hoy en día, además de ser un recuerdo visible y un aviso a los presentes sobre los horrores de la guerra, es un centro de interpretación donde puedes conocer las técnicas constructivas de la Edad Media.

A través de un vídeo en 3D se recrea la construcción de la iglesia de Santa María, ladrillo a ladrillo. Una visita muy recomendable.

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Iglesia de San Jorge o Georgenkirche

Otro lugar imprescindible si visitas Wismar.

Al igual que la iglesia de Santa María, esta iglesia quedó muy dañada en los bombardeos de la II Guerra Mundial.

Tras la guerra, Wismar pasó a formar parte de la Alemania Oriental bajo el dominio soviético, y todos estos conjuntos arquitectónicos quedaron en el olvido.

Tras la reunificación de Alemania, se pusieron manos a la obra para reconstruir todos los monumentos destruidos y una de las reformas que se llevaron a cabo fue esta iglesia.

Entrar en su interior te provoca una sensación extraña. El silencio es sobre cogedor.

La iglesia está completamente vacía. No hay pinturas, ni cuadros, ni esculturas, tan solo enormes e imponentes paredes de ladrillo rojo.

Dentro te sientes pequeñita y el ambiente y los recuerdos del pasado te remueven un poco la mente y el corazón.

Han habilitado un ascensor para subir a la parte más alta de la iglesia desde donde tienes una buena panorámica de la ciudad.

Wismar Alemania

Iglesia de San Nicolás o Nikolaikirche

Es la iglesia que menos sufrió los bombardeos de la guerra y la quedó más entera.

A diferencia de la iglesia de San Jorge, el interior sí está decorado con esculturas, retablos y pinturas pero si comparo ambas, me quedo con la primera.

Puede que estés pensando: “Pero si has dicho que la iglesia de San Jorge está vacía, ¿cómo te puede gustar más?”

Precisamente por eso.

Estamos acostumbrados a entrar a una iglesia y que nada nos choque. Nuestros ojos y mentes están ya habituados a ver lo mismo de siempre: un órgano, el retablo de turno, angelitos por aquí, santos con cara de susto por allí…

Cruzar el umbral de la puerta de una iglesia y verla vacía impresiona. Tu cerebro reacciona pensando: “¿qué pasa aquí?”

Si además sabes que esa iglesia ha sido bombardeada mil veces y reconstruida hace unos pocos años, los sentimientos afloran, te cuesta un poco hasta respirar.

Antiguo puerto y cervecería

El puerto antiguo de Wismar es un lugar con bastante encanto, sobre todo al atardecer.

De las murallas que protegieron la ciudad en el pasado no queda mucho, tan solo la “puerta del agua” pero el conjunto de antiguas casonas apiñadas es muy pintoresco.

Wismar Alemania

En una de esas casas de ladrillo se encuentra la cervecería en la que me he tomado la mejor cerveza de mi vida. Es la fábrica de cerveza más antigua de Wismar.

De las 180 que tuvo en el siglo XV tan sólo queda ésta hoy en día y se le conoce con el nombre de Brauhaus am Lohberg.

Aviso. Si te gusta el oro líquido a base de lúpulo vas a salir de allí más contento que unas castañuelas.

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Después de leer todo lo que tiene esta ciudad alemana para ofrecerte, apetece darse una vueltita por allí, ¿verdad?

Wismar te está esperando con los brazos abiertos, no tardes en ir a verla. ?

Datos útiles para acabar

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Blog de Viajes Mochileros

8 Comentarios

  • Joe que si apetece visitarla y si encima tientas con rincones cerveciles como el de la fábrica de cerveza, pues las ganas son el doble.

    Lo del cobro por los metros de fachada es igual que en Varsovia, donde puedes encontrar la fachada de una casa que es poco más ancha que mi cuerpo (Falete no entra) y que luego se iba ensanchando una vez en su interior (y luego los pícaros somos los españoles…xD).

    Me ha gustado Wismar si señorita.

    Gracias por descubrime esta ciudad 😉

    • Marta dice:

      ¡Hola Rafa!

      Jaja, la fábrica de cerveza está colocada a posta como cebo. ?

      Todavía no conozco Varsovia así que me voy a pasar por tu blog para empaparme bien de todo que ya veo que el Erasmus te dio pa mucho bribón.

      Apúntate Wismar en tu agenda de destinos futuros porque, si algún día estás por el norte de Alemania, merece la pena llegarte hasta allí.

      Un besote bien gordo

  • lorena dice:

    muy bueno me encanta este lugar.

    • Marta dice:

      ¡Hola Lorena!

      A mí también, se lo recomiendo a todos los que quieran visitar el norte o hacer una excursión desde Berlín.

      Gracias por comentar y dedicar un rato a leer el artículo.

      Un abrazo

  • Ayyyy Marta! Que acabo de llegar de París diciendo que no quería ir más a otra ciudad europe(d)a, porque todas empiezan a parecerme igual, y vienes tú con este caramelito… XD
    Vaaaale, apuntada Wismar para próximos viajes de carretera y manta!!
    (Siempre consigues incitar el gusanillo viajeril que hay en mí! :P)
    Besotes!!

    • Marta dice:

      ¡Hola Sandra!

      Jaja, eso me pasa a mí con todo. Ya no como más bollos de chocolate, ya no salgo de juerga más, ya no, ya no…¡y siempre lo hago!

      Si te decides a hacer un viajecito por el norte de Alemania y/o Berlín es un buen destino para relajarte, dar paseítos y descansar.

      Me alegro mucho de incitarte a viajar. Esa frase es el mejor halago que puedes hacerme. ? ?

      Un abrazo grande

  • David dice:

    Hola Trastocangrejo !! Qué ameno se hace leer tus post, la madre que te par… La verdad que Alemania esconde publecitos encantadores. Y qué decir de la cerveza. Apuntado queda para una próxima visita al norte de Alemania. Besazo!!

    • Marta dice:

      ¡Hola David!

      ¡Mucha gracias majetón!
      Pues sí, Alemania es una pasada. Fíjate que siempre la había dejado olvidada pensando “algún día ya iré…” y resulta que este año ya he estado dos veces y me ha encantado, tanto el norte como el sur.

      De la cerveza mejor ni hablamos que me emociono. ? ?

      ¡Os veo ya en nada! Un besote

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